
UFF…cuánto ha pasado desde que escribí esto hace ya más de un año…
Eres un YUZZ y todavía no lo sabes
Esta semana he recibido una noticia que esperaba hacía tiempo. Hace unos meses, gracias a Carlos Gonzalez de Villaumbrosia, me animé a presentar una idea de negocio a este concurso. Se llama YUZZ y busca a jóvenes de entre 18 y 25 años con background tecnológico para desarrollar nuevas ideas de negocio basadas en la innovación y la tecnología. Pasaré los próximos 7 meses en un centro de alto rendimiento de madrid haciendo realidad un sueño que lleva meses formándose en mi cabeza.
¿Es el momento? Desde luego para mucha gente no. Te hablan de la crisis, de que especialmente en España es aún más difícil emprender, de que para alguien tan jóven sería muy complicado…Sin embargo, para mí, es el momento preciso. El estado necesita generar empleo, actividad económica, por lo que es necesario que finalmente se decida a apostar por los emprendedores como solución a los problemas económicos. En cuanto a los trabajadores, miremos a esos cuatro millones de parados como un gran mercado donde poder encontrar profesionales preparados para nuestro proyecto, que están deseando ser útiles y sentirse valorados. Toda crisis implica una revolución, y de ella salen los nuevos dirigentes del porvenir. Si todos nos dedicamos a llorar por la pérdida del sol, las lágrimas no nos dejarán ver las estrellas.
Para que un proyecto tenga éxito siempre he creído que es necesario combinar cinco factores.
La INTEGRIDAD tanto de los que lideran el proyecto como de los que participan en él.
La capacidad de ESFUERZO que supone tener que demostrar cada día que eres el mejor en lo que haces.
La CONFIANZA de que tu equipo está contigo para ayudarte siempre que lo necesites.
El TALENTO para enfrentarte cada día a un problema distinto, y saber que en tí está la solución.
La SUERTE de mezclar los cuatro ingredientes anteriores en las proporciones adecuadas.
Por ahora estoy seguro de contar con cuatro de los cinco factores que he mencionado, y en cuanto al otro, como diría una persona a la que admiro en gran medida, “Confío en mi suerte”.